Este año 2023 va a ser decisivo para los procesos de automatización de facturas debido a la entrada en vigor de la Ley Crea y Crece, cuyo objetivo, entre otros, es facilitar la creación de nuevas empresas y reducir las trabas a las que se enfrentan en su crecimiento, ya sean de origen regulatorio o financiero, para lograr con ello un incremento de la competencia en beneficio de los consumidores, de la productividad del tejido productivo y de la capacidad para crear empleos de calidad.Según se recoge en la publicación de esta ley, los estudios académicos alertan del riesgo que supone la falta de liquidez para las pequeñas empresas: cuanto más pequeña es su estructura, más sensibles se muestran a los problemas económicos y financieros, lo que las condena, en muchos casos, a su desaparición. Un menor tamaño se traduce en menor capacidad para financiarse y para resistir tensiones de tesorería; por tanto, los efectos de la morosidad se hacen más evidentes para las pequeñas empresas que para las empresas más grandes y la incertidumbre que genera esta situación también condiciona su capacidad de crecimiento.Es por ello que la Ley Crea y Crece contiene medidas dirigidas a dotar de mayor agilidad y flexibilidad a las empresas en todas sus fases del ciclo vital. Según nos informa Yooz, proveedor homologado de TIC Negocios y expertos en la materia, entre estas medidas se establece la obligatoriedad de la utilización de la factura electrónica en nuevos ámbitos, ya vigente desde 2015 en algunos casos. A finales de marzo de 2023 comenzará el plazo para la aprobación del reglamento regulador de la factura electrónica que se puede extender hasta finales de año. Entrará en vigor a partir de marzo de 2024 para empresas y profesionales con una facturación anual superior a 8 millones de euros y, a partir de marzo de 2025, para el resto de empresas y profesionales.



